Qué requisitos cubre un programa de facturación pensado para el sector vitivinícola: desde las obligaciones básicas del reglamento hasta la integración con SILICIE y la adaptación a VERI*FACTU.
Publicado el 15 de junio de 2026 · ~7 min de lectura
Toda factura emitida en España debe cumplir con los requisitos del Reglamento de obligaciones de facturación, aprobado por el Real Decreto 1619/2012. Aplica a cualquier empresa, incluidas las bodegas.
El artículo 6 del reglamento establece los datos obligatorios de una factura completa:
Un programa de facturación debe generar todos estos campos de forma automática y sin errores. Esto es el mínimo exigible. El sector vitivinícola añade capas adicionales.
En una bodega, la factura no es el único documento que circula. Cuando entregas un pedido, el albarán viaja con la mercancía. Cuando recibes uva o mosto de un proveedor, necesitas registrar la procedencia. Cuando vendes, puede que debas indicar la añada, la denominación de origen o el tipo de vino en la línea de factura.
Un programa genérico te obligará a escribir todo eso manualmente en el campo de descripción, o a crear referencias de producto que en realidad son parches. Un programa pensado para bodegas debería:
Cuantos más de estos elementos maneje el programa de forma integrada, menos trabajo manual —y menos riesgo de error— tendrás en el día a día.
Si elaboras vino, sidra, cerveza u otro producto sujeto a impuestos especiales sobre el alcohol, tienes la obligación de llevar la contabilidad a través de SILICIE, que comunica directamente con la sede electrónica de la Agencia Tributaria.
SILICIE no es un formulario que rellenas una vez al año. Es un registro continuo de entradas y salidas de producto. Cada movimiento —producción, embotellado, expedición, merma— tiene su código de operación y debe quedar anotado en los plazos que establece la normativa.
El problema con los programas genéricos es que SILICIE queda completamente desconectado de la facturación. Vendes una partida de vino, emites la factura en un programa, y luego vas a SILICIE a registrar la salida por separado. El mismo dato se introduce dos veces. Y si en algún momento los dos registros no cuadran, la discrepancia puede aflorar en una inspección.
Un programa de gestión de bodega diseñado para el sector debería reducir esa doble entrada al mínimo: que lo que se factura quede reflejado en el inventario, y que el inventario sea la base de los movimientos que se envían a SILICIE.
El Real Decreto 1007/2023 (Reglamento de Requisitos de los Sistemas Informáticos de Facturación, también conocido como Reglamento VERI*FACTU), modificado por el Real Decreto 254/2025, establece nuevas exigencias para cualquier software de facturación que se use en España.
En la práctica, a partir de los plazos de entrada en vigor (1 de enero de 2027 para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades; 1 de julio de 2027 para el resto), el software que uses deberá:
Si hoy usas un programa que no va a adaptarse a VERI*FACTU, tendrás que cambiarlo antes de que lleguen esas fechas. Es preferible elegir ahora un software que ya esté en proceso de adaptación que hacer una migración forzada en el último momento.
El Real Decreto 238/2026, de 25 de marzo, ha desarrollado el sistema de facturación electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales. Esto significa que en los próximos años las transacciones entre empresas (B2B) deberán realizarse mediante facturas electrónicas estructuradas: no PDFs, sino ficheros en formato estándar que los sistemas informáticos puedan interpretar directamente.
Los plazos concretos dependen de una Orden Ministerial pendiente de publicación. Cuando se publique, la cuenta atrás comenzará. Para una bodega que vende a restaurantes, distribuidores o grandes almacenes, esta obligación puede llegar antes de lo previsto. Un programa que ya gestione la emisión de facturas en formato estructurado te pondrá en ventaja cuando el plazo sea firme.
Con todo lo anterior sobre la mesa, estas son las preguntas que deberías hacerle a cualquier proveedor antes de contratar:
¿Genera albaranes vinculados a facturas? Necesario si entregas mercancía antes de facturar, que es lo habitual en bodegas con distribución propia.
¿Tiene integración con SILICIE o permite exportar datos en el formato que acepta? Si la respuesta es no, el doble registro seguirá siendo manual.
¿Está adaptado o en proceso de adaptación a VERI*FACTU (RD 1007/2023 / RD 254/2025)? Si no saben responder a esta pregunta, es una señal de alerta.
¿Permite emitir facturas en formato estructurado para B2B? Si no, tendrás que cambiar de programa cuando la obligación entre en vigor.
¿Controla stock de producto terminado? Si no, la hoja de cálculo paralela seguirá ahí.
¿Quién da soporte y con qué tiempo de respuesta? Para una bodega en plena vendimia o con un cierre fiscal encima, un soporte lento puede costar caro.
La trampa de muchas bodegas pequeñas es tratar la facturación como algo separado del resto: producción en un cuaderno, stock en Excel, facturas en un programa genérico, SILICIE en otra ventana del navegador.
Cada silo genera trabajo doble y puntos de fallo. Un programa integrado —donde la factura de venta descuenta stock, y ese stock alimenta los movimientos de impuestos especiales— no solo ahorra horas. Reduce el riesgo de errores en declaraciones con consecuencias reales.
Si tu bodega todavía no tiene esa integración, puede ser un buen momento para valorarla.
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¿Tienes dudas antes de empezar? Escíbenos: info@vitify.es